La mujer y sus piernas, en deuda con la depilación definitiva
Las piernas son uno de los estandartes de las mujeres. Y unas piernas con vello no pueden ser estandarte de nada a no ser del antídoto contra la autoestima. Y eso el hombre y la mujer lo saben.
Una de las cosas más incómodas en la higiene de la mujer es depilarse las piernas. Y tiene que hacerlo porque el entorno social no acepta a la mujer peluda. Nadie va a criticar a un hombre por tener pelos en las piernas, pero si es una mujer la que llega de esa guisa a la piscina, las vecinas van a tener cháchara hasta el verano siguiente.
Por eso, por el qué dirán, por su pareja, e incluso por su autoestima, la mujer siempre tendrá que sufrir y soportar el mal rato de depilarse.
Y como están hartas de ceras, depilatorios y maquinillas, a todas, antes o después, se les iluminará la cara pensando en la depilación definitiva aunque muchas lo desechan por el tema del dinero. Y a lo mejor se equivocan
La depilación láser en las piernas, la más rentable
Porque aunque las piernas sean, por su gran superficie, la parte del cuerpo más costosa a la hora de utilizar la depilación láser, no es cara si la comparamos con lo que nos cuesta depilarnos a la antigua a durante toda la vida. De hecho, es la parte que más rentable sale a largo plazo.
El costo, en productos y en tiempo, de la depilación casera, se bastante más alto. Y si vamos a un centro de estética para la depilación “normal”, el gasto se multiplica hasta por tres. Echad cuentas…
Porque una depilación por láser podemos financiarla para gastarnos al mes prácticamente el mismo dinero que en la esteticista. Y aunque sea verdad que los primeros meses apenas hay diferencia, al poco tiempo se acabará la financiación y disfrutaremos de unas piernas estandarte para toda nuestra vida.
El progreso es el progreso y los pelos en las piernas un mal sueño del que debes despertar. ¡Feliz vigilia!
