Las piernas son un ícono por excelencia de la belleza femenina. Es por eso que las mujeres ponen especial énfasis en que luzcan atractivas y llamen la atención de todas las miradas. Por eso, es tan importante depilarse las piernas periódicamente, eligiendo la técnica que cada una crea conveniente.
La manera más veloz (y económica) sin dudas es utilizando maquinilla de afeitar, pero el vello vuelve a crecer en dos o tres días, de manera gruesa. Además el rasurado de la cuchilla provoca resequedad. Las cremas depilatorias tienen un efecto parecido al de la maquinilla, aunque el pelo crece menos grueso y bastante más suave. Con la crema se necesita al menos unos 15 minutos, que es el tiempo que se demora en untar las piernas, esperar entre 8 a 10 minutos y retirar con una espátula, además de tener que limpiar la zona después con agua.
La depilación de las piernas con cera caliente es el método con el cual se tarda entre 3 a 5 semanas en volver a ver vello, y éste sin dudas crece debilitado. El inconveniente está dado en que no es recomendable que una persona con afecciones del tipo circulatorio (varices) se someta a esta técnicas, por lo dañino que resultan el calor y los tirones bruscos. En estos casos se recomienda el uso de la cera fría.
Para la depilación de las piernas es necesario tener en cuenta algunas sugerencias. Nunca utilizar una crema hidratante antes de la sesión (pues la cera no se adhiere de la manera correcta). Jamás depilarse mientras se está menstruando (la mujer está más sensible). Si vas a exponerte a la acción del sol, la arena o el viento, debes depilarte al menos dos días antes, pues la piel puede irritarse fácilmente. Para evitar la inflamación de la piel, es bueno una vez depilada, pasarte un algodón con alguna infusión descongestiva, como puede serlo la manzanilla o el romero.