La depilación de axilas se hace imprescindible en verano por el uso de prendas sin mangas o que dejan al descubierto esta zona ya que cualquier mujer pierde su encanto si deja entrever su vello bajo el brazo.
Por ser las axilas un área muy sensible, es necesario poner énfasis en algunos aspectos importantes. Si se utiliza una maquinilla de afeitar, seguramente será rápido y efectivo, pero el vello vuelve a crecer a los pocos días y hay que tener en cuenta que se pueden producir cortes. La pinza resulta una aliada en estos casos, pero sólo para efectuar retoques ya que se torna engorroso ir pinzando pelo por pelo.
Con la técnica que hay que tener especial cuidado es con la cera, precisamente la caliente, pues la sensibilidad de la zona puede resentirse con el calor, y con las cremas depilatorias, donde la acción de los químicos pueden generar marcas o manchas (las famosas e indeseadas axilas negras). Si se desea una aplicación con esa técnica, es recomendable acudir al Salón de belleza porque tienen mayor experiencia con el manejo de la cera caliente. Además es una zona bastante complicada de manipular por una misma.
Antes de comenzar la depilación con cualquier técnica es necesario lavar profundamente la zona con agua y jabón, para que no queden restos de desodorante. Igualmente, una vez finalizada la sesión, se recomienda no utilizarlo por lo menos por 8 horas.
Para evitar las axilas manchadas e irritadas, es recomendable que se utilicen métodos que no necesiten tanta frecuencia como la cera.